Por Emmanuel Espinal y Nelson Santana
7 de febrero de 2026
ESENDOM: conversación editorial dominicana en tiempo real
Lectura rápida
∙ ESENDOM no es solo un medio: es una conversación editorial dominicana en tiempo real
∙ Nació digital, pero piensa como archivo cultural
∙ Mezcla rigor, memoria y calle: historia, música, béisbol y política sin pedir permiso
∙ Es puente entre generaciones, territorios y lenguajes dominicanos
∙ Publica para entendernos, no para agradar
Qué es
ESENDOM es revista cultural dominicana nacida en la web, construida desde la idea de que la dominicanidad no es estática ni folklórica, sino dinámica, discutida y en constante revisión. ESENDOM documenta lo que somos—y lo que estamos siendo—con enfoque editorial que combina periodismo cultural, crónica, análisis histórico y lectura crítica del presente.
No es portal de nostalgia ni feed de tendencias. Es espacio donde la música se lee con contexto, el béisbol con métricas y memoria, la política con ironía informada, y la cultura popular con respeto intelectual. Publica desde Santo Domingo, desde barrios del país y desde comunidades dominicanas fuera del territorio, entendiendo que la identidad no se agota en un mapa.
ESENDOM fue fundado por Emmanuel Espinal y. Nelson Santana. Desde su inicio, la revista se propuso llenar vacío editorial: crear espacio donde cultura dominicana se analiza con rigor sin perder accesibilidad, donde memoria histórica dialoga con presente inmediato, donde academia y calle se encuentran sin jerarquías artificiales.
La revista trabaja con series editoriales sostenidas, archivos temáticos, rankings fundamentados, ensayos largos y sátiras políticas porque entiende que la cultura necesita formas distintas para explicarse. Aquí conviven Juan Luis Guerra y el dembow, LIDOM y la historia del siglo XIX, la crónica urbana y el ensayo cultural. Todo cabe, si está bien contado y justificado editorialmente.
Entre sus series más reconocidas están los rankings de peloteros dominicanos por WAR (Wins Above Replacement), análisis culturales de expresiones lingüísticas dominicanas, retrospectivas musicales anuales, y la actual serie «26 cosas dominicanas que explican quiénes somos», que examina elementos culturales cotidianos como llaves interpretativas de identidad nacional.
Por qué importa
En ecosistema saturado de ruido informativo, ESENDOM apuesta por sentido. Importa porque documenta lo dominicano con continuidad editorial, no como evento aislado o viral descontextualizado. Importa porque convierte lo cotidiano en material digno de análisis serio: una canción que domina las calles, una rivalidad deportiva centenaria, una expresión lingüística popular, una fecha histórica olvidada.
ESENDOM también importa porque crea archivo deliberadamente. En país donde la memoria cultural suele dispersarse entre plataformas efímeras y formatos cambiantes, la revista organiza, contextualiza y enlaza. Lo que hoy es noticia cultural, mañana será referencia académica. Lo que hoy parece trivial, mañana explicará una época completa.
La revista cumple función única en el panorama cultural dominicano: opera con independencia editorial (sin afiliación política partidista ni dependencia de conglomerados mediáticos), mantiene estándares de investigación verificable, y publica regularmente sobre temas que medios tradicionales ignoran o abordan superficialmente.
Además, ESENDOM rehúye el complejo de inferioridad cultural que históricamente ha marcado producción intelectual dominicana. No traduce lo dominicano para validarlo externamente: lo explica desde adentro, con códigos propios, asumiendo que el lector—dominicano o no—tiene capacidad de comprensión si el contexto se proporciona adecuadamente. Esa decisión editorial es política, aunque no partidista. Es afirmación clara: nuestra cultura no necesita permiso externo para ser pensada con seriedad.
ESENDOM también importa porque mantiene memoria musical activa. En país donde industria musical produce constantemente pero documenta poco, la revista funciona como contrapeso: analiza trayectorias, contextualiza éxitos, recupera figuras olvidadas y señala patrones que solo se ven con distancia crítica.
Escena dominicana (micro-narrativa)
Un lector entra a ESENDOM buscando lista de canciones. Termina leyendo crónica sobre pelotero olvidado, artículo sobre palabra dominicana y sátira política que lo hace reír incómodo. Abre otra pestaña. Vuelve. Comparte enlace en grupo familiar. Alguien responde: «Eso lo leí en ESENDOM».
No hubo algoritmo. Hubo reconocimiento. El lector no buscaba entretenimiento pasivo sino conversación cultural sostenida—y la encontró. En ese momento, ESENDOM cumplió su función: no informar rápido, sino hacer pensar despacio.
En el exterior (sin usar la palabra prohibida)
Fuera del país, ESENDOM funciona como ancla cultural deliberada. No para idealizar ni para alimentar nostalgia paralizante, sino para mantener conversación crítica con el país real. Es lugar donde se actualizan referencias, se corrigen mitos, se señalan contradicciones y se sigue pensando el país a distancia, sin romanticismo fácil ni cinismo cómodo.
Para muchos lectores en la diáspora, ESENDOM representa manera de seguir hablando dominicano—intelectual y emocionalmente—aunque el día a día ocurra en otra latitud. No reemplaza vivencia directa, pero sí mantiene conexión crítica con evolución cultural real del país.
La revista también cumple función pedagógica entre generaciones: padres comparten artículos con hijos nacidos afuera para explicar contextos que la experiencia cotidiana ya no transmite automáticamente. ESENDOM se convierte así en herramienta de transmisión cultural intergeneracional en contextos diaspóricos.
Cierre + pregunta (CTA)
ESENDOM existe porque la cultura dominicana merece ser pensada con seriedad, escrita con libertad editorial y leída sin prisa algorítmica. Existe porque alguien decidió que documentar cómo hablamos, qué celebramos, qué recordamos y qué olvidamos no es lujo intelectual sino necesidad cultural.
Si tuvieras que explicar qué es ser dominicano hoy, ¿qué artículo de ESENDOM compartirías primero—y por qué?
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