La ventaja de 47 puntos al medio tiempo fue la mayor diferencia al descanso en la historia de los playoffs de la NBA, superando una marca de la que los propios Knicks habían sido víctimas un año antes.
El triunfo por 51 puntos fue la victoria más amplia de los Knicks en postemporada y empató como el sexto margen más amplio en la historia de los playoffs.
Karl-Anthony Towns logró su segundo triple-doble de la serie y de su carrera en playoffs: 12 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias.
Nueva York anotó la mayor cantidad de puntos en un juego de playoffs en la historia de la franquicia.
Por Nelson Santana
1 de mayo de 2026
El State Farm Arena de Atlanta fue escenario de una paliza histórica. Los New York Knicks derrotaron 140-89 a los Atlanta Hawks en el sexto juego de la serie y avanzaron a las semifinales de la Conferencia Este con una actuación que quedará marcada en los libros de récords de la franquicia y de la NBA.
La victoria no fue simplemente amplia. Fue una demolición. Los Knicks llegaron al medio tiempo con ventaja de 83-36, una diferencia de 47 puntos que estableció un nuevo récord de la NBA para la mayor ventaja al descanso en un partido de playoffs. La marca anterior era de 41 puntos, compartida por los Cleveland Cavaliers de 2017 (segundo juego de la final del Este ante los Celtics) y los Indiana Pacers de 2024, que la consiguieron precisamente contra los Knicks en el cuarto juego de las semifinales del Este (Indiana ganaba 80-39 al descanso). Esa ironía no pasó desapercibida en Nueva York: el equipo que estableció el nuevo récord es el mismo que dos años atrás había sufrido la marca anterior.
Para la comunidad dominicana, la noche tuvo un protagonista especial: Karl-Anthony Towns. El jugador de raíces dominicanas volvió a demostrar que puede ser mucho más que un anotador. Terminó con 12 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias, además de 3 robos y un tapón, firmando su segundo triple-doble de la serie y de su carrera en playoffs. Lo más llamativo: lo logró intentando apenas 4 tiros de campo (1 de 4) y conectando los 10 tiros libres que ejecutó.
Towns fue clave no solo por sus números, sino por la forma en que organizó la ofensiva. Desde el poste, como pasador y como eje del movimiento del balón, obligó a la defensa de Atlanta a tomar decisiones incómodas. Cada doble marca abrió espacios para cortadores, tiradores y compañeros libres. En ese rol de facilitador, Towns ayudó a que los Knicks jugaran su baloncesto más fluido de toda la serie.
El partido se rompió temprano. Nueva York cerró el primer cuarto arriba 40-15, la mayor ventaja al final de un primer cuarto en un juego de playoffs en la era del reloj de tiro. En el tercer cuarto, la diferencia llegó a 61 puntos, otra marca de la era del juego por jugada en un partido de postemporada. Los titulares del equipo terminaron su jornada con 2:45 todavía por jugarse en ese mismo cuarto.
La noche también fue histórica para los Knicks por varias razones. Los 140 puntos representaron la mayor cantidad anotada por la franquicia en un partido de postemporada. El margen final de 51 puntos fue la victoria más amplia de Nueva York en playoffs, y empató como la sexta diferencia más amplia en la historia de la postemporada de la NBA. Vale recordar que la franquicia tiene una relación particular con los grandes números en playoffs: los 157 puntos que los Boston Celtics anotaron contra los Knicks en abril de 1990 siguen siendo el récord absoluto de anotación de un equipo en un partido de postemporada de la NBA. Esta vez, sin embargo, los Knicks fueron quienes pusieron la cifra histórica en su propio casillero. Además, los 15 jugadores disponibles anotaron al menos un punto y los cinco titulares terminaron en doble figura.
OG Anunoby fue el máximo anotador con 29 puntos, acompañados de 7 rebotes, 2 asistencias y 4 robos, y un acierto de 11 de 14 desde el campo (4 de 6 desde el triple) en apenas 27 minutos. Anotó 26 de sus 29 puntos en la primera mitad. Mikal Bridges, criticado durante parte de la serie, respondió con 24 puntos en una noche de gran eficiencia (10 de 12 de campo). Jalen Brunson aportó 17 puntos y 8 asistencias, y Josh Hart completó una actuación colectiva que dejó claro que los Knicks no querían un séptimo juego.
La serie también tuvo carácter. Nueva York llegó a estar abajo 2-1 después de dos derrotas consecutivas por apenas un punto. Pero en vez de derrumbarse, respondió con tres victorias seguidas: por 16, por 29 y finalmente por 51 puntos, un acumulado de +96 en los últimos tres encuentros.
No todo fue baloncesto: a finales del segundo cuarto, tras un par de tiros libres de Anunoby que ampliaron la ventaja a 50, Mitchell Robinson y Dyson Daniels fueron expulsados después de un altercado bajo el aro, en uno de los pocos episodios en los que Atlanta mostró algo de pulso.
Ahora los Knicks esperan al ganador de la serie entre los Boston Celtics y los Philadelphia 76ers, que se definirá en un séptimo juego el sábado en el TD Garden. Para Towns, esta actuación refuerza su valor en el momento más importante: no solo como estrella dominicana en la NBA, sino como pieza central de un equipo que empieza a verse peligroso en serio.
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