Por ESENDOM
20 de mayo de 2026
El 4 de mayo, el Presidente Luis Abinader ordenó la suspensión del proyecto minero Romero de Goldquest en San Juan de la Maguana, después de semanas de movilizaciones masivas. Despué de años de derrotas, desmovilización y represión estatal, activistas de movimientos sociales en la República Dominicana ven esta gran victoria como una apertura politica que abrirá el camino a futuro conflictos. Aquí hay cinco conclusiones de esta importante victoria ambiental:
1. El Pueblo unido, jamás será vencido
El paro general de 24 horas el 27 de abril en San Juan de la Maguana y las protestas masivas que lo precidieron, enseñó que un pueblo unido por un mismo propósito puede avanzar sus demandas políticas. Como en pasadas ocasiones, los pocos de la clase alta trataron de dividir a la mayoria de la población, mejor dicho, la clase trabajadora, pero al final, la gente de a pie se dieron cuenta que pelear juntos los hacía más fuerte.
2. El periodismo cuidadano le ganó a los medios tradicionales
Gente común y corriente, la mayoria gente joven, asumieron el papel de periodistas cuidadanos en las redes sociales para contrarestar la propaganda del estado cuyo objetivo principal era convencer a la gente que el proyecto minero Romero traería prosperidad en la region.
3. La movilización de la diaspora manda un fuerte mensaje al gobierno dominicano
El papel de las comunidades dominicanas en el exterior continua jugando un papel en la política dominicana. Y aunque no fue tan grande como la marcha anti-corrupción, la Marcha Verde del 2017, la protesta del 2 de mayo en Washigton Heights en solidaridad con la lucha medio ambiental mandó un mensaje contundente a los políticos dominicanos y el gobierno.
4. Los jovenes quieren un cambio
Desde el 2025, la juventud alrededor del mundo han tomado las calles para demandar justicia y democracia desde Peru hasta Nepal, Morocco y otros lugares bajo la bandera de Gen Z o Generación Z. Este año, la juventud en San Juan de la Maguana y otras regiones de la República Dominicana tabién tomaron las calles y el cyberespacio en masa. Contrario a lo que los viejos, comentaristas conservadores dicen, la gente joven está dispuesta a participar en desobediencia cívica para promulgar cambios. La gente joven es uno de los principales actores políticos de este movimiento ambientalista desde el principio, que se propagó rápidamente como un fuego gracias al trabajo agitador de las nuevas generaciones.
5. Los eslóganes políticos concisos y claros movilizan a las comunidades
¿Quién hubiese pensado que un eslógan tan simple como «Agua sí, oro no» podría movilizar a miles de personas a acionar? Eso fue lo que exactamente pasó en San Juan que gente común del sur se involucraron en participación cívica, así empujando a gente en otras regiones a movilizarse y pelear en defensa del agua, que es vida y su propio medio de subsistencia.
Corto y bueno, el eslógan «Agua sí, oro no» se convirtió en un grito de guerra que repercutirá por años mientras la crisis ecológica en la República Dominicana y el Caribe siga.