Por Nelson Santana
29 de julio de 2026
Del «Amarillo» al verde
Su vestuario, inspirado en el barrancolí picogrueso —ave endémica de La Española y mascota oficial de los Juegos—, convirtió la moda en un homenaje a la biodiversidad nacional.
Colores, bordados y aplicaciones textiles fueron escogidos para evocar tanto al barrancolí como a la Rosa de Bayahíbe, flor nacional dominicana.
La propuesta hizo del vestuario otro lenguaje para contar la identidad dominicana en uno de los momentos más vistos de la ceremonia.
Cuando El Prodigio subió al escenario del Estadio Olímpico Félix Sánchez, durante la inauguración de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, y fusionó el acordeón típico con la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la dirección de José Antonio Molina, muchos quedaron atrapados por la música. Pero otro detalle competía por las miradas: el traje verde esmeralda del merenguero.
De acuerdo con la comunicadora de moda y creadora de contenido Sophía Sanabria (@sophiasanabria_), lejos de ser una elección estética al azar, cada pieza del vestuario fue pensada para rendir homenaje a la naturaleza y la identidad dominicana.
En su publicación de Instagram, Sanabria explicó que el diseño se inspiró en el barrancolí picogrueso (Todus subulatus), una de las aves más emblemáticas de La Española y especie endémica de la isla que comparten la República Dominicana y Haití. Este año, el ave cobró un significado adicional al convertirse en la mascota oficial de los Juegos, bautizada «Colí».
El saco, en un verde esmeralda intenso, buscó reproducir el plumaje del ave y, a la vez, evocar los paisajes montañosos que definen buena parte del territorio dominicano. La camisa y el pañuelo, en tonos rosados, remitían a los matices del barrancolí y también a la Rosa de Bayahíbe, la flor nacional.
La pieza más llamativa estaba en la espalda. Allí, según Sanabria, una intervención artística titulada «El vuelo del barrancolí» combinó bordados en hilos de seda y aplicaciones textiles que recreaban el movimiento de las plumas. Más que ornamento, el concepto buscaba transmitir la capacidad de la música para elevarse, viajar y conectar con el público, una metáfora asociada a la trayectoria del propio Prodigio.
La inspiración no se detuvo en el acordeonista. El mismo concepto visual vistió a los bailarines del segmento dedicado al Caribe, donde el barrancolí y la Rosa de Bayahíbe sirvieron de ejes para representar la flora y la fauna dominicanas.
El barrancolí picogrueso, de plumaje verde brillante, garganta roja y partes inferiores claras, es una de las aves más representativas de la biodiversidad de La Española y solo habita de forma natural en esa isla. Su elección como mascota lo convirtió en uno de los símbolos visuales de los Juegos.
La presentación de El Prodigio demostró que, en una ceremonia internacional, la identidad dominicana puede expresarse de muchas formas: no solo con el merengue típico y el acordeón, sino también con un vestuario que transformó la moda en una declaración de patrimonio, biodiversidad y orgullo nacional.
Relacionado:
El Re-encuentro de El Prodigio y la Super Banda será en el Gran Arena del Cibao
Noche de Tipi-Jazz 809 en Nueva York cortesía del Prodigio
Aris Jackson: Biografía de un Showman
El Prodigio estremece a Baruch College
La Despedida del Genio Creativo: El Prodigio
El Prodigio y el Debut de Bachata City en Maracas
Según El Prodigio, La Súper Banda podría retornar
Chichi Güira pide disculpas públicas a El Prodigio por registrar «El Grupo D’Ahora»
Banquete NSA 2009/NSA Banquet 2009
El Prodigio en D'Classico - 26 de marzo 2011
El Prodigio en Gran Rancho Jubilee - 31 de marzo 2011
Entrevista: 6to Aniversario de Robert Liriano el VIP en sus propias palabras