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Cultura y conciencia

DGCINE y ACU firman acuerdo para ampliar la circulación del documental dominicano

CineNelson SantanaComment

Por ESENDOM
12 de febrero de 2026

Puntos clave

  • El eje central será un cinefórum mensual en la Cinemateca Dominicana, con proyección y diálogo con el público.

  • El convenio también integra a ACU en ciclos, muestras y festivales de DGCINE, con apoyo técnico y logístico.

  • Se abre la puerta a colaboraciones con embajadas e instituciones culturales para intercambio y mayor alcance.

Santo Domingo.– El documental dominicano acaba de ganar algo que le hacía falta más que aplausos: un lugar fijo para encontrarse con la gente. La Dirección General de Cine (DGCINE) y la Asociación Dominicana de Documentalistas (ACU) firmaron un acuerdo de colaboración para impulsar la circulación de la no ficción y, sobre todo, crear audiencia de manera sostenida.

La firma se realizó en la sede de DGCINE y apunta a una meta concreta: que el documental no sea un evento esporádico que se ve «cuando da la casualidad», sino una experiencia con continuidad. El convenio establece la creación de un cinefórum documental mensual en la Cinemateca Dominicana, donde cada jornada combinará la proyección de una obra con un espacio de conversación con el público. La programación será coordinada entre ACU y la Cinemateca, buscando sostener una agenda especializada y constante.

La directora general de DGCINE, Marianna Vargas Gurilieva, identificó el desafío central: el reto del documental no es solo producir, sino llegar. Según la funcionaria, "la creación de audiencias" es el paso imprescindible para que el género alcance mayor impacto. Ese punto conecta directamente con una realidad dominicana: muchas obras importantes se quedan circulando en festivales o espacios limitados, sin lograr ese «boca a boca» que convierte una película en conversación nacional.

La presidenta de ACU, Ingrid Cruz Espinal, valoró que se abra un espacio estable que fortalezca la relación entre realizadores y público. En términos prácticos: no es lo mismo presentar un documental una vez al año que tener un circuito regular donde los cineastas puedan medir reacciones, escuchar preguntas y construir comunidad alrededor del género.

El acuerdo también contempla la participación del gremio en ciclos, muestras y festivales impulsados por DGCINE, además de respaldo técnico y logístico para las exhibiciones. Otro componente clave es la posibilidad de articular colaboraciones con embajadas e instituciones culturales, lo que puede ampliar el intercambio profesional y abrir puertas para mostrar el documental dominicano fuera del país.

En contexto dominicano, este tipo de iniciativa funciona como puente entre dos mundos que a veces caminan separados: el del creador y el del ciudadano que quiere verse reflejado, debatir y entender su realidad. Si el cine de ficción entretiene, el documental —cuando está bien hecho— deja preguntas, y esas preguntas son una forma de educación pública.

El reto ahora es sostenerlo: que el cinefórum mensual no sea una foto institucional, sino una tradición cultural. Si eso se logra, el documental dominicano no solo circulará más: se volverá costumbre, y en cultura, la costumbre vale casi tanto como el talento.

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