Por Emmanuel Espinal
27 de enero de 2026
Santo Domingo, RD — Las calles de la capital fueron escenario este domingo de una marcha convocada por el Movimiento Justicia por el Jet Set, en la que cientos de personas se movilizaron para exigir justicia por las víctimas del colapso del establecimiento Jet Set, ocurrido el 8 de abril de 2025.
La movilización partió desde la estación Juan Bosch del Metro de Santo Domingo, en la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Máximo Gómez, buscando culminar frente al Palacio Presidencial. A la caminata se sumaron organizaciones y figuras públicas como la Antigua Orden Dominicana, el padre Rogelio Cruz, María Magdalena Díaz —madre del exbeisbolista Octavio Dotel—, así como familiares del merenguero Rubby Pérez, representados por sus hermanos Lidia Pérez y el doctor Micaias Pérez. También participaron sobrevivientes del derrumbe y familiares de personas fallecidas.
Con pancartas en mano y camisetas con los rostros de sus seres queridos para honrar sus memorias, los manifestantes narraban entre lágrimas lo que han vivido desde la tragedia y reiteraban su exigencia de justicia. Medios independientes, como Somos Pueblo, maniobrando entre la muchedumbre como un motorconcho en un tampon en el nueve, para documentar la marcha y las historias de muchos caminando. Historias que desgarran el alma y otras de resilencia que impactaron positivamente e inyectando energía al movimiento.
“Y estamos aquí porque no hemos hecho ningún acuerdo con los hermanos Espalliat. Y no hemos cedido a sus intimidaciones, a sus presiones [y] a sus amenazas.”
La voz de los sobrevivientes
Uno de los testimonios más impactantes fue el de Ana María Ramírez, sobreviviente del colapso del Jet Set, quien tomó el micrófono cuando la caravana se detuvo cerca del Palacio Presidencial. Ramírez relató que, tras asistir a una de las misas mensuales oficiadas por el padre Rogelio en memoria de las víctimas el 8 de septiembre de 2025, se indignó al darse cuenta de la escasa presencia de sobrevivientes. Con la indignación le vino una incógnita y se preguntó, ¿dónde están los familiares?
Según explicó, esa inquietud la llevó a contactar a otras personas afectadas por el hecho. Como resultado, logró articular un grupo que, afirmó, representa más del 50 % de las víctimas reportadas oficialmente. Ramírez aseguró que, hasta la fecha, no han sido resarcidos, desmintiendo públicamente declaraciones previas del empresario Antonio Espaillat, según las cuales existían acuerdos con la mayoria de las víctimas.
Durante su intervención, Ramírez expresó —según su testimonio— que los integrantes del movimiento no han aceptado acuerdos ni han cedido a presiones. A continuación, un fragmento de su discurso, reproducido de manera textual:
«Y estamos aquí porque no hemos hecho ningún acuerdo con los hermanos Espalliat. Y no hemos cedido a sus intimidaciones, a sus presiones [y] a sus amenazas. Queremos justicia, porque yo pienso mucho que yo pude ser una de las fallecidas y que mi muerte hubiera quedado impune. Y yo no quiero vivir así. Y vamos a estar presentes en cada espacio donde se hable del caso Jet Set, y seguiremos en pie de lucha, y somos muchos. Y se van a seguir sumando a nosotros hasta que logremos la justicia que queremos. Si los Espalliat llevaban la ventaja, era porque las lágrimas y el dolor no nos dejaban miran hacia adelante.»
Las afirmaciones fueron recibidas con aplausos y consignas de apoyo por parte de la multitud.
“Si los Espalliat llevaban la ventaja, era porque las lágrimas y el dolor no nos dejaban miran hacia adelante.”
Pancartas, nombres y consignas
Cada movilización masiva tiene su personalidad que reveleva el propósito de la congragación en si, y esta marcha no fue la excepción. Está marcha tocaba fibras muy sensibles ya que tenía como lienzo tantas víctimas fallecidas. Las pancartas reflejaban el carácter profundamente personal de la protesta: muchas exigían justicia nombrando directamente a las víctimas, entre ellas la doctora Melissa Yismel Tejeda Sosa, Nelffisis Sánchez, Tony Blanco y Liriset Ventura, entre otros.
Otras consignas apuntaban directamente a las autoridades y al sistema judicial, con mensajes como:
«El dinero no revive a los muertos»
«Cárcel para los responsables»
Estas frases, reflejan el sentir de los manifestantes y su percepción de impunidad, no un fallo judicial.
Aparte de las pancartas también habían lemas que coreaba la muchedumbre expresando su sentir y deseos. Entre ellas estuvieron, «¡Por los fallecidos del Jet Set, queremos justicia!» y «¡La familia Espalliat, los queremos traca'o!» El sentimiento de toda la marcha era el mismo, los familiares estaban dejando claro que el objetivo central del movimiento no es la compensación económica, sino el esclarecimiento total de los hechos y la determinación de responsabilidades.