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Cultura y conciencia

Lucas Ramírez, hijo de Manny, debuta con dos jonrones ante Estados Unidos en el Clásico Mundial

Deportes, Béisbol, WBCEMMANUEL ESPINALComment

Por Nelson Santana y Emmanue Espinal
7 de marzo de 2026

  • Lucas Ramírez conectó dos cuadrangulares representando a Brasil en la derrota 15-5 frente a Estados Unidos, en el arranque del Pool B del Clásico Mundial 2026.

  • Con 20 años, se perfila como uno de los jonroneros más jóvenes en la historia del torneo y el primero en pegar un vuelacercas abriendo la parte baja de este partido inaugural del Pool B.

  • El prospecto de los Angelinos representa a Brasil por la nacionalidad de su madre, Juliana Ramírez, nacida y criada en São Paulo.

  • Su actuación sigue empujando un nombre propio, más allá del peso del apellido.

Houston, TX - Brasil cayó 15-5 ante Estados Unidos en el debut de ambos equipos en el Pool B del Clásico Mundial de Béisbol 2026, pero la imagen de la noche —al menos para quien sigue el béisbol con acento caribeño— no salió del dugout estadounidense. Salió del bate de Lucas Ramírez, hijo de Manny Ramírez, quien firmó una actuación de dos jonrones en el escenario más grande de su joven carrera.

El jardinero derecho brasileño terminó de 4-2, con dos cuadrangulares, dos carreras impulsadas y dos anotadas. En una noche donde Brasil fue claramente superado —sobre todo por los 17 boletos que regaló su cuerpo de pitcheo— Lucas fue la figura que evitó que el marcador fuera solo una línea en el resumen.

El primer batazo: respuesta inmediata a Judge

La señal llegó de entrada. Apenas momentos después de que Aaron Judge abriera el marcador con un vuelacercas de dos carreras en la parte alta del primer episodio, Ramírez respondió abriendo la parte baja. En el segundo lanzamiento que enfrentó del abridor Logan Webb —una recta de cuatro costuras en cuenta 1-0— sacó la pelota a 392 pies y 104.1 millas por hora por el jardín derecho-central, acercando a Brasil 2-1. Webb, que terminó en el top seis del Cy Young en cada una de las últimas tres temporadas, no permitió nada más después: retiró a los siguientes 12 bateadores que enfrentó, seis de ellos ponchados.

El segundo: poder confirmado
En el octavo episodio, con el marcador 8-4, Lucas volvió a conectar, esta vez ante el relevista zurdo Gabe Speier. Fue un jonrón solitario que puso el marcador 8-5. Brasil terminó superando a Estados Unidos en cuadrangulares por 3-1 en el partido —el tercero fue de Víctor Mascaí en el séptimo— aunque la avalancha de siete carreras estadounidenses en el noveno selló el 15-5 definitivo.

El peso del apellido y la construcción de uno propio
Para la comunidad dominicana, el interés es automático. Manny Ramírez no fue un expelotero cualquiera: 555 jonrones en Grandes Ligas, nueve veces Silver Slugger, doce veces All-Star, bicampeón de Serie Mundial con Boston (2004 y 2007) y MVP de la Serie de 2004. Estaba en Daikin Park el viernes por la noche, vistiendo la misma emoción que cualquier padre en las gradas.

Lucas juega para Brasil porque su madre, Juliana, nació y creció en São Paulo. Viste el número 24 que su padre usó durante la mayor parte de su carrera. A diferencia de Manny, batea zurdo. Pero lo que comparten es evidente: instinto para el barril y gusto por los momentos grandes.

El perfil deportivo ya tiene fundamento más allá de esta noche. Egresado de American Heritage High School en Plantation, Florida, fue seleccionado por los Angelinos en la ronda 17 del draft de 2024. En su primera temporada profesional en 2025, entre la ACL Angels y High-A Tri-City, bateó .266 con 3 jonrones, 30 remolcadas, 6 bases robadas y OPS de .773 en 60 juegos. También participó en las eliminatorias del WBC 2026 con Brasil, donde bateó 5-13. Y esta misma semana, en un juego de exhibición, le conectó jonrón a Jacob deGrom, dos veces ganador del Cy Young.

Dato adicional: no fue el único hijo de exgrandesligas en el terreno. Joseph Contreras, hijo del expitcher José Contreras, lanzó 1.1 entradas de relevo por Brasil con apenas 17 años, e incluso obligó a Judge a batear para doble play.

La lectura directa
Lucas Ramírez todavía está lejos de las Mayores. Pero después de esta noche en Houston —dos cuadrangulares contra el roster más talentoso del torneo— dejó de ser simplemente una promesa con apellido famoso. Ahora es una historia en desarrollo, con datos reales y un bate que habla por sí solo.