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José Ramírez hará historia con los Guardians: lealtad, récords y orgullo dominicano

Deportes, Béisbol, MLBEMMANUEL ESPINALComment

Por Nelson Santana
27 de enero de 2026

Puntos clave

  • José Ramírez acordó una extensión de 7 años y US$175 millones con los Cleveland Guardians hasta 2032

  • El antesalista dominicano podrá terminar su carrera con una sola franquicia

  • Está proyectado a liderar múltiples categorías históricas del club

  • Su caso reabre el debate sobre mercados pequeños en MLB y la fidelidad de las estrellas

El dominicano José Ramírez está a punto de inscribir su nombre con letras mayúsculas en la historia del béisbol de Cleveland. Los Cleveland Guardians acordaron una nueva extensión contractual que mantendrá al estelar tercera base en la ciudad hasta la temporada 2032, cuando tenga 39 años. El pacto —por siete años y 175 millones de dólares— no solo asegura su permanencia, sino que lo perfila como el rostro definitivo de la franquicia.

Ramírez tenía aún tres años y 69 millones pendientes de su contrato previo. Con este nuevo acuerdo, Cleveland le concede un aumento salarial y añade cuatro temporadas más, con pagos diferidos que alivian la nómina inmediata del club. El resultado práctico es claro: José Ramírez vestirá un solo uniforme durante toda su carrera en Grandes Ligas, una rareza en la MLB moderna.

Desde una perspectiva histórica, el impacto es enorme. Si se mantiene saludable, Ramírez está encaminado a ocupar el primer lugar del club en numerosas categorías ofensivas. Ya lidera a la franquicia en apariciones al plato, extrabases, boletos intencionales y el índice poder-velocidad. En los próximos años podría superar marcas legendarias en juegos jugados, jonrones, carreras impulsadas, bases robadas y bases totales, desplazando nombres como Jim Thome, Kenny Lofton, Nap Lajoie y Earl Averill.

El impacto de Ramírez va más allá de este contrato. Como analizamos en ESENDOM en nuestro ranking de los 20 dominicanos más valiosos en MLB por WAR, su combinación de poder, velocidad y consistencia ya lo coloca entre las figuras históricas del béisbol dominicano.

Para la comunidad dominicana, este logro tiene un peso especial. Firmado originalmente por Cleveland en 2009 desde la República Dominicana, Ramírez representa una trayectoria cada vez más escasa: la del pelotero latino que crece, se desarrolla y se consagra con una sola organización. En una era dominada por contratos récord y mudanzas constantes, su decisión resalta por coherencia y lealtad.

El acuerdo también expone una realidad estructural del béisbol: la desigualdad entre mercados. Cleveland, como otros equipos pequeños, rara vez puede competir con chequeras como las de Dodgers, Yankees o Red Sox. Paradójicamente, esa misma limitación permitió que figuras históricas salieran antes de tiempo, dejando espacio para que Ramírez ascienda en las listas internas. Si estrellas como Manny Ramírez, CC Sabathia o el propio Thome hubieran permanecido más años, muchos de estos récords serían inalcanzables.

Aun así, la historia es la que es. Y la que se está escribiendo coloca a José Ramírez como el dominicano más influyente que ha vestido el uniforme de Cleveland. Siete selecciones al Juego de Estrellas, múltiples premios Silver Slugger, constantes votaciones al MVP y una producción que combina poder y velocidad lo colocan incluso en conversaciones de Salón de la Fama.

Desde el punto de vista deportivo, el contrato podría abrir una ventana estratégica para los Guardians. Los pagos diferidos ofrecen flexibilidad futura para rodear mejor a su figura central y competir en una División Central que promete ser exigente. Pero más allá de la pizarra financiera, el mensaje es simbólico: Cleveland apostó por su líder y Ramírez apostó por Cleveland.

Para los dominicanos —en la isla y en el exterior— la noticia reafirma una verdad conocida: el talento criollo no solo brilla, también construye legado. José Ramírez no persigue solo estadísticas; persigue pertenencia. Y en una liga donde casi nadie se queda, él eligió quedarse para hacer historia.