Por Emmanuel Espinal
29 de julio de 2026
La chef ejecutiva de Casa Mencía integró el equipo culinario que alimentó a la Selección de España, nuevo campeón mundial.
Trabajó junto al chef mexicano Chito Arreola en el menú del conjunto español durante el torneo.
La propuesta unió cocina mediterránea, ingredientes mexicanos y nutrición deportiva de alto rendimiento.
Mientras millones seguían el Mundial FIFA 2026 por televisión, una dominicana lo vivía desde un ángulo distinto: la cocina. En entrevista con Santo Domingo Times, la chef Patricia Clavijo, ejecutiva del restaurante Casa Mencía, contó cómo llegó a formar parte del equipo culinario que alimentó a la Selección de España, que terminó coronándose campeona tras vencer a Argentina en la final.
La República Dominicana no clasificó al torneo, pero la sangre dominicana sí llegó al terreno de juego. Dos jugadores de ascendencia dominicana, Rubén Vargas y Luca Jáquez, disputaron el Mundial con la selección de Suiza. Y fuera de la cancha, en uno de los aspectos decisivos para cualquier atleta de élite, la alimentación, también hubo presencia dominicana: Clavijo trabajó bajo la dirección del reconocido chef mexicano Chito Arreola, encargado de coordinar la operación gastronómica del conjunto español durante su estancia en Guadalajara, México.
La oportunidad nació de una relación profesional que ambos forjaron en los servicios gastronómicos del Gran Premio de Fórmula 1 de Miami. Meses después, Arreola volvió a llamarla con una invitación que, según la chef, le cambió la carrera.
«Recibir esa invitación fue un sueño hecho realidad, una de esas llamadas que te recuerdan que el esfuerzo y la dedicación siempre encuentran su camino», expresó.
El reto excedía la cocina. Cada plato debía cumplir criterios nutricionales estrictos, pensados para optimizar el rendimiento de futbolistas de talla mundial, sin sacrificar la identidad mediterránea que distingue a la selección española.
En vez de repetir recetas tradicionales, el equipo apostó por fusionar técnicas españolas con ingredientes frescos mexicanos. Entre los favoritos de los jugadores figuraron las tostadas de atún marinado con tajín y crujiente de chicharrón, y los tacos de ribeye en costra con chipotle y salsa verde, una combinación que enlazó la tradición española con los sabores del país anfitrión.
Para Clavijo, curtida en la alta cocina y formada junto al chef español Martín Berasategui, la experiencia reafirmó una convicción que guía su trabajo.
El momento más difícil, confesó, no ocurrió frente a los fogones. Mantener la compostura al encontrarse cara a cara con futbolistas que admiraba desde niña fue uno de los mayores desafíos de la experiencia, una admiración que terminó volviéndose motor para dar el mejor servicio en cada jornada.
Uno de los recuerdos que más atesora llegó al pisar por primera vez el Estadio Guadalajara.
«Llamé a mis padres y les dije: 'Lo logramos'. Fue una conversación breve, pero llena de significado. Creo que nunca olvidaré ese instante.»
Ahora, Clavijo quiere llevar ese aprendizaje a Casa Mencía e incorporar nuevas técnicas de planificación, logística y nutrición deportiva a su propuesta. Sus metas no se detienen ahí: confiesa que algún día le gustaría trabajar con el Real Madrid y diseñar experiencias culinarias para figuras del tenis como Rafael Nadal o Roger Federer.
La historia de Patricia Clavijo confirma que el talento dominicano también conquista escenarios internacionales lejos de las cámaras. Mientras España celebraba otro título mundial, una chef dominicana levantaba su propia copa: la del reconocimiento a la excelencia gastronómica.