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Cultura y conciencia

Reflexiones del trágico día del 11 de septiembre

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 9/11 Memorial

9/11 Memorial

Por Nelson Santana
11 de septiembre de 2018

Un día cómo hoy hace 17 años partieron de esta tierra miles de hermanos y hermanas en la ciudad de Nueva York quienes desaparecieron a través del ataque terrorista más masivo que ha ocurrido dentro de los Estados Unidos en un sólo día. Fallecieron africanos, europeos, asiáticos, latinoamericanos, estadounidenses, y muchas personas de un sinúmero de nacionalidades y creencias en este día trágico. 

Importante de notar también es que muchas personas no fallecieron pero quedaron traumatizadas y muchas otras se enfermaron a través de los años por vía del aire contaminado que respiraron durante esos primeros días, primeras semanas y donde años después se descubrieron los efectos de la repercusión de ese día. 

Me acuerdo, ese día me estaba alistando para ir a la universidad. Quedé pasmado...paralizado. No entendía lo que ocurría. Mantuve mis ojos  pegados al tubo bobo (el televisor) esperando detalles. Al principio pensábamos todos que era un simple accidente de avión que se estrelló contra la primera torre. Minutos después, los medios de comunicación nos informaron que un segundo avión se estrelló en una torre adyacente. Ya en esos momentos mi madre había regresado a casa tras terminar sus deligencias. Nuestros ojos chocaron y vio lágrimas correr de mis ojos y me dijo que me calmara porque estamos con Dios… 

Tengo una amiga llamada Sandra que es una de las pocas personas que conozco que sobrevivió ese día trágico. Si me acuerdo bien, ella me contó que bajó un promedio de 60 a 80 plantas, niveles o pisos para poder salvar su vida. Sandra desobedeció a su jefe quien le dijo a todos que se quedaran tranquilos. Sandra me dijo que no supo cómo pero así lo logró: bajó esos escalones y gracias a esa iniciativa de rebeldía hoy vive para contarnos su historia. 

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Años atrás conocí un cuñado de una prima mia que fue entre las personas que falleció ese día al no poderse escapar. Se llamaba Isidro Ottenwalder, un dominicano trabajador que si no me equivoco fue a trabajar un día que no le tocaba laborar ya que inicialmente fuese su día libre. Isidro, de 35 años de edad, residía en Queens y era empleado del restaurante Windows on the World dentro del World Trade Center.

Sandra está viva hoy, sin embargo es una de las miles de personas que respiraron ese aire contaminado directamente. Por respirar el aire hoy día Sandra sufre de varias complicaciones de salud. Semejante a Sandra, existen muchas personas que se han enfermado y en realidad no saben ni entienden el porqué y lo triste es que muchos no sabrán porque se han enfermado, sea de cáncer o problemas respiratorios, pero más evidente, muchas personas sufrieron efectos psicológicos.

Ese día trágico yo estaba viviendo en el vecindario de Red Hook. Me acuerdo que por varias semanas—no me acuerdo si quizás meses—esas olas de aire contaminado nos serenaba días y noches en Red Hook por igual que en el vecindario donde me crié de Sunset Park. Escombros de papeles y tierra nos caía día tras día. Me acuerdo que desde el parque de Sunset Park se veían como esas olas volaban desde el local de las torres hacia el parque.

 A veces caminaba para juntarme con mi padre cuando salía de su trabajo y por varias semanas caminaba por el Brooklyn Department of Transportation, donde había una larga fila de camiones con basura. Pero estos no eran cualquier tipos de camiones, sino camiones que cargaban los escombros de todo lo que fue destruido durante el ataque terrorista. El olor era bastante desagradable y vi tenis, zapatos, ropas de algunas víctimas. Me preguntaba: ¿Cómo es que algo así podría pasar aquí? Estos son mis recuerdos del 11 de septiembre.

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